Y Es que volví a fijarme por la ventana a ver cómo estaba sentado prestando absoluta atención en sus hojas; Escribiendo. Simplemente la ternura que sentía era suficiente para llenarme el corazón.
(...)Los días fueron pasando, la angustia fue aumentando, el amor se fue acumulando, el miedo y el desconocimiento a lo que me pasaba me atormentaba. Nos llevábamos bien, pero al verlo conectado mi corazón latía demasiado fuerte, el sudor y la sonrisa nerviosa… Nunca faltaban. Temblaba, los nervios empeoraban cada día, ésta “cosa rara” que sentía no sólo me causaba sensaciones que nunca antes había tenido, me ponía demasiado nerviosa, y me volvía tonta. Como dicen: “El amor te vuelve {más} pelotudo.” El tratar de gustarle constantemente me hacía pensar una y otra vez BIEN que le iba a decir para parecerle interesante, y con él nuncamás pude ser yo.
junio 25, 2010
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Quiero gritarlo a los cuatro vientos, y al mundo entero. Quiero que seas mío, y que seas mi lucero. Que seas mi guía y también mi consuelo. Y cómo quisiera mirarte a los ojos, sin tener que fingir que no siento nada al verte sonreír, y dejar que tiemblen mis piernas cuando te acercas a mí. Y cómo quisiera, decírtelo en la cara y luego abrasarte, que tomes mi mano y tal vez besarte… Y poder confesarte; Cuánto fingí.
Y cuando leo tus palabras no puedo evitar… Cerrar los ojos y dejarme llevar. Soñar con lo hermoso que sería poder, saber un cuarto de lo que sabés. Y enamorarme de tu madurez…
{ ♥ }
-¿Para qué verlo?, Si con el simple hecho de leerlo, lloramos. – Dicen los ojos.
-Necesito verlo. – Dice el alma. – Sin él me siento vacía. Denme el gusto, si pudieran verlo sólo un día…
-Ni lo pienses, no es por maldad, pero no aguantamos más. Por él ya no gastamos ni una sola lagrima.
-Ustedes no son los únicos que sufren. ¿Creen que no siento ésas lágrimas?; Queman todo mi ser. ¿Pero qué puedo hacer?, es insoportable éste vacío, prefiero quemarme otra vez.
-Por él ya no gastamos ni una lagrima más. ¿Qué parte no entendes?, No queremos saber de él, NO LO QUEREMOS NI VER.
-Ustedes sigan quejándose y agregando más discusión. Mientras yo de a poco me muero. – Dijo el corazón.